Madera - Competitividad - Tecnología
Este pilar analiza la habilidad de una economía para incorporar y emplear tecnologías existentes, en particular las relacionadas con la información y la comunicación (TIC), con el fin de optimizar la eficiencia de los procesos productivos y fomentar la innovación. Lo relevante no es si la tecnología se genera a nivel local o se importa, sino su disponibilidad y su uso efectivo para elevar la productividad. Cabe resaltar que este pilar se distingue del de innovación (pilar 12), dado que se centra en la adopción y aplicación de tecnología, no en su desarrollo.
El gráfico refleja las diferencias entre países en su nivel de preparación tecnológica entre el 2011 y 2019. Estados Unidos, Finlandia y Alemania mantienen valores elevados de forma constante y evidencian su alta capacidad para adoptar y utilizar tecnologías, especialmente las TIC, lo que contribuye a optimizar sus procesos productivos y elevar su productividad de manera sostenida. Ese grado de preparación tecnológica les permite fortalecer su competitividad y responder ágilmente a las demandas de un mercado cada vez más exigente.
En contraste, Ecuador, Sudáfrica e India muestran valores más bajos, lo que indica limitaciones en la disponibilidad o en la aplicación efectiva de tecnología dentro de sus economías. Sin embargo, en algunos de estos países se observan incrementos paulatinos que reflejan avances en la adopción tecnológica, gracias a procesos de apertura comercial y transferencia de tecnología. En conjunto, la figura 15 evidencia que la preparación tecnológica es esencial para la eficiencia productiva de un país y que su relevancia radica en la capacidad de emplear tecnologías disponibles, más que en su creación, para impulsar el crecimiento y la competitividad en el mercado global.