Café - Competitividad - Tecnología
Este parámetro evalúa la capacidad de la industria de un país para utilizar correctamente los avances tecnológicos, especialmente las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) —como computadoras, Internet, software, sistemas automatizados, entre otras— para mejorar la eficiencia de sus procesos. Está estrechamente relacionada con el nivel tecnológico de sus infraestructuras. Este pilar no se enfoca en la complejidad tecnológica de los bienes o servicios producidos ni en si la tecnología es de origen local o extranjero, sino que se centra en su disponibilidad para las empresas locales y en el nivel de efectividad con que se la utiliza para impulsar su crecimiento. Es importante diferenciar este pilar del de innovación. Mientras que la innovación se centra en la creación de nuevas tecnologías, este parámetro evalúa el uso y aprovechamiento de tecnologías ya existentes
El dominio de Bélgica entre el 2011 y 2017 resulta evidente. Sin embargo, a partir del 2018 enfrentó un decrecimiento en tecnología, acercándose a otros países como Brasil —que mantuvo una tendencia constante— e Indonesia —que presentó un crecimiento tecnológico significativo entre el 2017 y 2018—. Cabe destacar también el caso de Vietnam, que mejoró su posición de forma drástica en el 2018 al pasar de 40 a 100 puntos, y se ha mantenido en el primer lugar del ranking en los últimos años. Por otro lado, en el 2019, Ecuador se ubicó en el sexto lugar, por debajo de Colombia y Perú; los tres países presentan una línea estable, pero con tendencia a la baja. La gráfica muestra que la sofisticación tecnológica en Ecuador experimentó un salto entre el 2011 y 2012 al pasar de 37 a 58 puntos; es decir, creció un 56,76 % y alcanzó su punto más alto entre el 2012 y 2015. No obstante, a partir del 2015, el país enfrentó un decrecimiento gradual de -15,79 %: pasó de 57 a 48 puntos en el 2019. A pesar de su tendencia decreciente, Ecuador se ubica por encima de Honduras, India, Uganda y Etiopía, a los que supera con una diferencia de más de 20 puntos.
La sofisticación tecnológica en Ecuador está determinada por factores diversos, como el carácter históricamente artesanal del sector, la predominancia de pequeños productores con escaso acceso a tecnologías avanzadas, sumado a las deficiencias en infraestructura para postcosecha y una automatización limitada en pequeñas fincas cafetaleras, lo que impide alcanzar economías de escala. Aun así, la producción sostenible y ecoamigable de las granjas pequeñas ha logado captar el interés de consumidores conscientes como la Unión Europea. Además, su posición media en la gráfica se deriva de las mejoras impulsadas desde el 2005, entre ellas la creación de laboratorios sensoriales y de programas de calidad y proyectos como el PNC y la reactivación cafetalera. Sin embargo, su impacto ha sido desigual, ya que se limita a pocas provincias, además de que dichas granjas pueden volverse obsoletas ante una falta de innovación.